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Serie documental “Somos más que 11” – Entrega X: Juan Carlos Narváez Reyes

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CNMH

Publicado

30 Nov 2018


Serie documental “Somos más que 11” – Entrega X: Juan Carlos Narváez Reyes

El Centro Nacional de Memoria Histórica presenta el primer ejercicio de memoria sobre el caso de los diputados del Valle del Cauca, secuestrados y asesinados por las FARC. En esta décima entrega de la serie documental “Somos más que 11” conocerá la historia de Juan Carlos Narváez Reyes, presidente de la Asamblea: un apasionado por los debates filosóficos y políticos, que en su discurso siempre hizo un llamado para que los colombianos no se acostumbraran ni al secuestro ni a la guerra. Esta es su historia.


 

“Ni la humillación, ni las cadenas, ni el maltrato han sembrado en mí rencor ni venganza. Soy de la casta de líderes honestos, valientes y dignos que construirán una patria en paz”, afirmó en una prueba de supervivencia Juan Carlos Narváez, presidente de la Asamble del Valle para el momento en que la guerrilla de las FARC asaltó esa institución y secuestró a doce diputados, el 11 de abril del 2002.

Su liderazgo social aparece siempre en los relatos de sus familiares y amigos. Su hermana Yolanda, quien lo acompañó en una de sus campañas, recorda que cuando Juan Carlos recorría los barrios más pobres de la ciudad decía: “Anótenme todas las necesidades, todo, todo”. “Yo veía que le decían: ‘Doctor necesitamos dinero para pagar los servicios’, y él sacaba de su bolsillo y les daba”, continua Yolanda.

En el distrito de Aguablanca, en Cali, lo conocieron bien y, sobre todo, apreciaron esa cercanía a la gente más vulnerable. Como Consejero de Paz de la Alcaldía de Cali, trabajó por el desarme y la reintegración de los jóvenes de las pandillas, un proyecto que le generó amenazas que no lo frenaron.Fue especialmente crítico con el dominio ejercido en el Valle del Cauca por unas pocas familias y con el monocultivo de la caña, que había dejado en la marginalidad a miles de campesinos. “Sueño con un Valle para todos y distinto para nuestros hijos”, solía decir.

En la misma prueba de supervivencia ya citada, Juan Carlos Narváez aseguraba: “Resisto por amor”. Su familia da cuenta de ese amor. A Fabiola Perdomo, su esposa, quien se convirtió en una de las lideresas más activas por el Acuerdo Humanitario, una de las cosas que más la enamoraba de él era su inteligencia; asegura que muchas personas se referían a él como un hombre “brillante”. Él era un hombre del que todos aprendían, dice Fabiola. Una persona que siempre quería seguir creciendo intelectualmente.

Después de estudiar Filosofía y Letras, quería hacer la carrera de Derecho y Economía. Para él un buen político debía saber comunicar, pensar, saber de leyes y de economía. “No le gustaba bailar y en eso medio le ayudé un poquito. Era un hombre más de irse para una finca o de quedarse en casa leyendo, viendo una película, más de este tipo de cosas”, dice Fabiola.

Daniela, la segunda hija de Juan Carlos Narváez, tenía solo dos años cuando secuestraron a su padre y a sus compañeros de la Asamblea; era muy pequeña para recordarlo, pero lo tuvo muy presente el día de su graduación como bachiller. Ese día la oyeron decir: “Gracias a mi padre, quien a pesar de no estar a mi lado en uno de los días más importantes de mi vida, sí está presente en mi corazón, en mi mente y en mi espíritu. Está en cada risa, en cada lágrima, en cada parte de mí. Lo siento y lo sentiré a mi lado. Este logro es para él y para mi madre, para que estén orgullosos de la hija que tienen, la hija que honrará sus nombres mientras viva”.

Y su hijo mayor, Juan Carlos jr., dice que a pesar de su muerte lo sigue sintiendo muy cerca: “A veces cuando estoy triste voy al cementerio y me siento y hablo dos o tres horas con él, porque yo hago de cuenta que está ahí. Lo saludo y sin que me lo esté preguntando le voy contando mis cosas, las de la familia, pero especialmente de mi hijo Matías, para quien quiero ser un papá tan amoroso como el que yo tuve y darle lo que me faltó recibir por la muerte de mi padre”.

Conozca la historia completa de Juan Carlos Narváez Reyes descargando aquí el informe “El caso de la Asamblea del Valle: tragedia y reconciliación”, y siguiendo la serie documental “Somos más que 11” que estaremos publicando hasta el 10 de diciembre.

 

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Diputados del Valle, Serie documental Somos más que 11

Serie documental “Somos más que 11” – Entrega XI: Rufino Varela

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CNMH

Publicado

04 Dic 2018


Serie documental “Somos más que 11” – Entrega XI: Rufino Varela

El Centro Nacional de Memoria Histórica presenta el primer ejercicio de memoria sobre el caso de los diputados del Valle del Cauca, secuestrados y asesinados por las FARC. En esta entrega de la serie documental “Somos más que 11” conocerá la historia de Rufino Varela, quien proviene de una familia que tuvo que enfrentar enormes limitaciones económicas. De ascendencia campesina, fue un gran conocedor de la problemática rural, y llevó ese conocimiento y esa lucha a distintos cargos públicos.  


 

Hay una escena que describe fielmente la personalidad del diputado Rufino Varela. El 11 de abril del 2002 los guerrilleros de las FARC se tomaron la Asamblea del Valle y, con engaños, subieron a varios funcionarios en un bus. Luego les informaron que estaban secuestrados. En el camino, por petición de varios de los políticos secuestrados, la guerrilla liberó a quienes se identificaron como personal administrativo o de apoyo de la Asamblea. Y en ese momento, Rufino tuvo la posibilidad de quedar libre porque no era reconocido como diputado. Y no lo hizo.

En el libro “El Triunfo de la Esperanza”, el único sobreviviente de este hecho, Sigifredo López, recuerda: “Le dije: ‘Rufinito, bájate, estos no te conocen. Aprovecha y bájate vos también’. Pero Rufino se aferró a la banca del camión y me miró con severidad, como si mi propuesta lo ofendiera en lo más hondo. Pocos días después, le pregunté por qué no había aprovechado esa oportunidad. Se rió a carcajadas: ‘¿Y perderme esta experiencia? ¡Estás loco!’”.

Rufino Varela medía 1.80 de estatura, era desgarbado, de caminar lento, como taciturno, recuerda su amigo James Dávila. Si llegó a la política fue a pesar suyo. No se veía con gran proyección en este campo. Estar en el poder no era un fin para él, aunque sí un medio para servir; y eso era lo que había hecho toda la vida, hasta que a los 54 años sus amigos lo convencieron de que fuera diputado. Siempre había rehusado compromisos y aspiraciones políticas. En cambio lo movilizaba y entusiasmaba todo lo que fuera en beneficio y progreso del campo y de la agricultura. En ese campo fue la mano derecha de varios gobernadores. Hacía puente entre ellos y los líderes de las comunidades rurales.

Se dedicó a servir a las comunidades campesinas. Trabajó en el área rural del Valle y cuando el gobierno departamental quiso darle un viraje radical a la política agropecuaria, Rufino fue el gran asesor. Su sueño fue tener una empresa familiar porcícola. Para el momento del secuestro era dueño de una marranera con 120 animales, y tenía planeado dedicarse de lleno a esa tarea al pensionarse.  Quería volver a sus orígenes, como decía su hermano Arnulfo.

Según Arnulfo, él y sus hermanos tuvieron una infancia sin zapatos, de viajes por caminos destapados a Palmira; en una casa familiar en donde diariamente ocurría la multiplicación de la carne y el arroz, para familiares y amigos  que llegaban sin avisar. Arnulfo recuerda con nostalgia: “Cada uno teníamos nuestra taza donde nos servían la comida. Nunca faltaron la olla grande de aguapanela y las tostadas. Por sobre todo, fuimos muy unidos todos los hermanos”.

En una prueba de supervivencia, Arnulfo dijo unas palabras que se quedaron grabadas en la memoria de sus seres queridos: “Aquí el ‘yo soy’ ha empezado a darle paso al ‘yo era’, aunque en mí permanece arraigado el deseo de estar vivo”. Así habló el 26 de marzo del 2007 el hombre que se negó a comprar su libertad con una mentira.

Este relato lo puede leer descargando aquí el informe “El caso de la Asamblea del Valle: tragedia y reconciliación”, y siguiendo la serie documental “Somos más que 11” que estaremos publicando hasta el 10 de diciembre.

 

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Diputados del Valle, Serie documental Somos más que 11

Serie documental “Somos más que 11” – Entrega XII: Jairo Javier Hoyos Salcedo

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CNMH

Publicado

07 Dic 2018


Serie documental “Somos más que 11” – Entrega XII: Jairo Javier Hoyos Salcedo

El Centro Nacional de Memoria Histórica presenta el primer ejercicio de memoria sobre el caso de los diputados del Valle del Cauca, secuestrados y asesinados por las FARC. En esta entrega de la serie documental “Somos más que 11” el protagonista es Jairo Javier Hoyos Salcedo: vicepresidente de la Asamblea, líder conservador y, durante el secuestro, el soporte espiritual de sus compañeros gracias a su alegría, generosidad, fortaleza y positivismo.


 

Jairo Javier Hoyos, uno de los once diputados del Valle del Cauca secuestrados y asesinados por las FARC, nació en una familia de educadores, fue seminarista y, en compañía de su esposa, fundó varios colegios: el Miguel Ángel Buonarroti, el Lorencita Villegas y el Ciudad del Campo. Su camino en la política comenzó en las juventudes conservadoras. Sus compañeros de campaña lo recuerdan recorriendo todos los rincones del Valle para llevar talleres de capacitación laboral a jóvenes, madres cabeza de familia y pequeños empresarios. En su último período lideraba un proyecto de becas para los jóvenes del norte del departamentos. La Asamblea fue el último tramo de una larga carrera.

Uno de sus doce hermanos, Rodrigo, recuerda que “donde Jairo llegaba apoyaba a la gente sin distinción de color político”; y su hermana Mercedes lo describe como un político “de los de antes”, de esos que nacían, vivían y morían en el mismo partido. “Jairito vivía el partido conservador y lo defendía a morir. Era tanto su amor que tenía el carro azul, pintaba su casa de azul y se vestía de azul”, dice. Su aporte en la creación del grupo Los Leopardos (inspirado en un grupo de jóvenes conservadores de los años veinte que se dieron el mismo nombre) y de las Juventudes Impacto 2000, fueron manifestaciones de esa visión política.

Sigifredo López, el único diputado que sobrevivió a este hecho, recuerda que durante los tiempos difíciles del secuestro Jairo Javier Hoyos se convirtió en el profesor de inglés de sus compañeros. Tenían un diccionario de inglés-español que utilizaba para un juego: adivinar el significado de las palabras que él sacaba al azar. “Juan Carlos, Jairo Javier y Héctor Fabio se aprendieron de memoria casi todo el diccionario de la universidad de Chicago, un diccionario de color amarillo con rojo que tiene 35 mil palabras. Creo que se aprendieron más de 20 mil palabras”, cuenta Sigifredo López.

Durante su carrera política se dio a conocer como el diputado AMP (Actitud Mental Positiva). Pero el largo cautiverio fue apagando ese espíritu. Así lo expresó en una prueba de supervivencia que fue replicada por toda la prensa. “¡Salud, señor presidente! ¡Los que van a morir te saludan! Señor presidente: ¿cuál es la estrategia para nosotros los secuestrados? Con la confidencialidad será esperar hasta que la radio y la prensa den la noticia: ‘encontrados en las montañas unos secuestrados muertos de cansancio de tanto esperar’”, dijo.

Conozca la historia de Jairo Javier Hoyos Salcedo descargando aquí el informe “El caso de la Asamblea del Valle: tragedia y reconciliación”, y siguiendo la serie documental “Somos más que 11”.

 

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Diputados del Valle, Serie documental Somos más que 11

Serie documental “Somos más que 11” – Entrega XIII: Ramiro Echeverry Sánchez

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CNMH

Publicado

13 Dic 2018


Serie documental “Somos más que 11” – Entrega XIII: Ramiro Echeverry Sánchez

El Centro Nacional de Memoria Histórica presenta el primer ejercicio de memoria sobre el caso de los diputados del Valle del Cauca, secuestrados y asesinados por las FARC. En esta décimo primera entrega de la serie documental “Somos más que 11” conocerá la historia del diputado Ramiro Echeverry Sánchez, quien demostró que con educación y persistencia todo se puede lograr. Sus 23 años de ejercicio político en diversos cargos públicos (comisario, contralor, concejal…) se caracterizaron por su pulcritud y eficiencia.


 

Diana Echeverry, hija del diputado del Valle del Cauca Ramiro Echeverry Sánchez, secuestrado y asesinado por las FARC, recoge en una larga carta la vida y la imagen de su padre, desde que era un niño travieso hasta que recibió la noticia de su muerte. Allí les cuenta a sus sobrinas, que no lo conocieron, cómo era su abuelo. En sus palabras, era un “negro fino, alto de 1.80, de contextura gruesa, canoso, ‘pinchado’ en el vestir, de saco y corbata, zapatos, correa y maletín del mismo color y oliendo a Grey Flanner. Hincha del Cali, fanático del manjar blanco, apasionado por la salsa y la música cubana, buen bailarín de pachanga y charanga, jardinero, fanático de los paseos, seguidor de las pinturas del maestro Bolaños (…) amante de la comida de mar y del Sello Negro”.

“Me contaba que en la vida muchas veces le dijeron: ‘vos negro no vas a llegar a ningún lado’. Para la época, el racismo y la injusticia de la sociedad hacían pensar que ‘ningún negro llegaba lejos’. Pero él mostró que la gente puede decir lo que sea y que pueden existir obstáculos, pero uno siempre puede lograr lo que se propone en la vida”, escribe Diana. Sus compañeros políticos subrayan su liderazgo en el Concejo, su esfuerzo por reducir los impuestos de la tierra para los pequeños propietarios, su coraje para defender el medio ambiente de la quema de la caña de azúcar, su manera de hacer política uniendo fuerzas con sus amigos, su compromiso con las ideas liberales.

Ramiro Echeverry tenía un sueño: ser alcalde de Palmira. Y sus amigos, en broma, le decían: “Los de los clubes de Palmira nunca permitirán que un negro sea alcalde”. Pero en el fondo, no dudaban de que lo lograría porque su dedicación, su carisma y el trabajo social que realizaba con esmero, lo hacían un fuerte candidato. Sus amigos suelen decir que solo su muerte impidió que Palmira tuviera el primer alcalde negro.

Era un hombre disciplinado para el trabajo, madrugador y exigente. El día del asalto de las FARC a la Asamble del Valle, el 11 de abril del 2002, Ramiro Echeverry Sánchezfue uno de los diputados que llegó puntual a la sesión. Ese día, cuando su vida estaba en riesgo, solo pensó en darles tranquilidad a los suyos. Ana Milena, su esposa, aún conserva la nota que le hizo llegar a su familia recién secuestrado: “Ana Milena, tranquila que estoy preparado, por favor no se desespere. Dianita y Ramiro Andrés que tengan tranquilidad, que estén juiciosos y estudien mucho (…). Los quiero mucho. Mucha calma. No se desesperen”.

Diana recuerda que desde el cautiverio su papá mantuvo un ánimo inspirador. Se imaginaba que “seguramente estaba aprovechando esos espacios para estar consigo mismo y con la naturaleza. Todos sabíamos que era un guerrero”. También recuerda que “tocamos muchas puertas para que lo liberaran, pero ninguna se abrió. Durante el cautiverio del abuelo, nuestras vidas también estaban secuestradas. Nuestros días cambiaron. Mi mamá dejó de salir a la calle, le daba miedo que llamaran y no la encontraran. Mi hermano y yo no salíamos a ningún lado, solo a estudiar. Durante esos años también fuimos víctimas de extorsiones por parte de delincuentes comunes que se hacían pasar por miembros de las FARC. Fueron años oscuros, de mucho temor, angustia y rabia”.

Su hijo Ramiro Andrés cuenta que la noticia de la muerte fue difícil pero no sorpresiva “porque sabíamos que era uno de los riesgos del cautiverio. Fue doloroso cómo se dio la noticia: sin cuerpos, con muchas especulaciones. Fue como un velorio de dos meses en donde el dolor se dividió en varios días. Fue una experiencia muy fuerte y se hace más dolorosa cuando uno mira para atrás”.

Conozca la historia de Ramiro Echeverry Sánchezdescargando aquí el informe “El caso de la Asamblea del Valle: tragedia y reconciliación”, y siguiendo la serie documental “Somos más que 11”.

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Diputados del Valle, Serie documental Somos más que 11

Serie documental “Somos más que 11” – Entrega XIV: Sigifredo López

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Juan Sebastián Sanabria

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Juan Sebastián Sanabria

Publicado

14 Dic 2018


Serie documental “Somos más que 11” – Entrega XIV: Sigifredo López

El Centro Nacional de Memoria Histórica presenta el primer ejercicio de memoria sobre el caso de los diputados del Valle del Cauca, secuestrados y asesinados por las FARC. En esta entrega de la serie documental “Somos más que 11” conocerá la historia de Sigifredo López, el único sobreviviente del secuestro de los doce diputados, símbolo de la vida en medio de la tragedia.


Hoy se conmemoran 17 años de esta masacre que enlutó al país, un episodio en el que el pueblo bojayaseño, en el Medio Atrato chocoano, quedó entre el fuego cruzado de las confrontaciones que venían sosteniendo, allí, el frente móvil José María Córdoba, de las Farc, y el bloque Élmer Cárdenas de las ACCU.

En fechas como hoy los pobladores del municipio de Bojayá harán la acostumbrada procesión que año tras año realizan y que luego se acompaña del retorno al antiguo Bellavista, es decir, la cabecera municipal en donde todo ocurrió, ese 2 de mayo del 2002.

Para los sobrevivientes, el transitar por las ruinas del antiguo centro de salud, el Colegio Departamental César Conto, la casa de las hermanas Agustinas y la iglesia San Pablo Apóstol, hoy en día certificada como santuario, les sigue generando emociones como nostalgia y tristeza, pero a la vez, se ha vuelto en un cuadro que los invita a seguir resistiendo, recordando y clamando por derechos y garantías de no repetición. Escuche a continuación

En 2015, Pastor Alape encabezó un acto en el que las Farc reconocieron su culpabilidad y
pidieron perdón por lo ocurrido el 2 de mayo del 2002.
La justicia condenó al Gobierno de la época por no garantizar la protección de la población, que
aún espera más acciones de reparación. Fueron ocho alertas tempranas las que advirtieron la
inminencia de un ataque sobre el centro poblado de Bellavista.

Los asesinatos, el confinamiento, los desplazamientos masivos, la necesidad de ayudas
alimentarias, la siembra de minas antipersonal y el reclutamiento de menores, han vuelto a ser
situaciones que afectan la cotidianidad de un pueblo afro, mestizo e indígena que cree y le
apuesta a la paz y la reconciliación. La situación más dramática se está viviendo en las
comunidades del occidente del municipio. Allí, los grupos al margen de la ley tienen afectadas
las actividades económicas que les dan el sustento alimentario a los pueblos indígenas que
habitan la zona.

Así pues, entre las actividades que se desarrollarán hoy para conmemorar la fecha están la
realización de un foro para discutir sobre las realidades del municipio, la proyección del más
reciente documental “El Testigo” de Jesús Abad, y la reunión entre todas las familias que
tuvieron víctimas fatales de este hecho dentro de su núcleo familiar.

Esa reunión de las familias cobra mayor relevancia este año, pues representantes de la
institucionalidad del Estado, como la Fiscalía y Medicina Legal, le expondrán y resolverán
inquietudes al Comité de Víctimas del municipio sobre la exhumación de los cuerpos, uno de los
puntos que para los bojayaseños es indispensable con el fin de lograr su reparación individual y
colectiva.

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Diputados del Valle, Serie documental Somos más que 11

Serie documental “Somos más que 11” – Entrega XVI: Carlos Alberto Barragán López

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CNMH

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CNMH

Publicado

21 Dic 2018


Serie documental “Somos más que 11” – Entrega XVI: Carlos Alberto Barragán López

El Centro Nacional de Memoria Histórica presenta el primer ejercicio de memoria sobre el caso de los diputados del Valle del Cauca, secuestrados y asesinados por las FARC. En esta entrega de la serie documental “Somos más que 11” conocerá la historia del diputado Carlos Alberto Barragán López, administrador de empresas y promotor incansable del sector del transporte. En las pruebas de supervivencia insistió en que “la solidaridad nos compromete con la vida y con la libertad”.


Hoy se conmemoran 17 años de esta masacre que enlutó al país, un episodio en el que el pueblo bojayaseño, en el Medio Atrato chocoano, quedó entre el fuego cruzado de las confrontaciones que venían sosteniendo, allí, el frente móvil José María Córdoba, de las Farc, y el bloque Élmer Cárdenas de las ACCU.

En fechas como hoy los pobladores del municipio de Bojayá harán la acostumbrada procesión que año tras año realizan y que luego se acompaña del retorno al antiguo Bellavista, es decir, la cabecera municipal en donde todo ocurrió, ese 2 de mayo del 2002.

Para los sobrevivientes, el transitar por las ruinas del antiguo centro de salud, el Colegio Departamental César Conto, la casa de las hermanas Agustinas y la iglesia San Pablo Apóstol, hoy en día certificada como santuario, les sigue generando emociones como nostalgia y tristeza, pero a la vez, se ha vuelto en un cuadro que los invita a seguir resistiendo, recordando y clamando por derechos y garantías de no repetición. Escuche a continuación

Y es que, tras la dejación y entrega de armas de las Farc, el Eln y el Clan del Golfo han venido
disputándose este punto estratégico a orillas del Río Atrato. El municipio río abajo va en
dirección del golfo de Urabá y aguas arriba se encuentra con Quibdó que está a 188 kilómetros.

 

“Hice todo lo posible para que liberaran a mi hijo”, aseguró Carlos Hernán Barragán, padre del diputado del Valle del Cauca Carlos Alberto Barragán, secuestrado y asesinado por la guerrilla de las FARC. “Con el único que no hablé fue con el ‘Mono Jojoy’. Anduvimos muchas veces en la montaña, dormimos en campamentos, pero no fue posible encontrarlo, no estaba escrito en la historia. Una vez el presidente me dijo que iban a despejar Pradera y Florida. Y yo creo que si hubieran despejado esos municipios los habrían liberado”, recordó con nostalgia el padre del diputado. Felipe, hermano de Carlos, también afirmó que lo intentó todo: “les ofrecí plata, canjearme, seguir articulando con el Gobierno… todo… pero no había voluntad de las partes”.

Cuando ocurrió el secuestro, el 11 de abril del 2002,  Carlos Alberto Barragán López apenas estaba empezando su carrera política. Lo motivaba la intención de mantener vivo el legado político de su padre. Por eso aceptó la propuesta del movimiento Amigos del futuro, para hacer parte de su lista para la Asamblea Departamental en el 2000. Sin embargo, como lo recuerdan sus amigos más cercanos, “el corazón de Carlos Alberto estaba en el transporte”.

Su instinto de solidaridad, le permitieron construir una enorme red de cariño entre amigos y empleados de la empresa de transporte de su padre. Lo recuerdan con bolsas de pan y gaseosa para compartir. O guardando juguetes en el carro para repartir en navidad. Ese amor por los demás surgía desde su familia: sus hijos recuerdan a un padre juguetón y cómplice con el que compartieron muchos momentos felices.

Cuando las FARC secuestraron a su papá, Carlos Andrés solo tenía cuatro días de vida. Por eso, tuvo que construir una imagen de él a partir de los recuerdos de la familia y de las pruebas de supervivencia: “Yo me acuerdo mucho de esos videos. En uno decía que le gustaba el color azul, el Deportivo Cali, los perros y las personas que tenían buena energía. También decía que le parecían muy bacanos los deportes, y que tenía una colección de carritos”.

Para la familia Barragán el perdón no es un tema fácil, como lo dijo Carlos Hernán: “con perdonar no se me va a quitar el dolor; con perdonar no se borra esta historia”. Sin embargo, siempre tratan de volver a las palabras que Carlos Alberto les dedicó en su última prueba de supervivencia: “hijos: crecer en mi ausencia es triste, pero crecer sin olvidarme es lo más importante”.

Conozca la historia completa de Carlos Alberto Barragán López descargando aquí el informe “El caso de la Asamblea del Valle: tragedia y reconciliación” y siguiendo la serie documental “Somos más que 11”.

 

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Diputados del Valle, Serie documental Somos más que 11

Serie documental “Somos más que 11” – Entrega I: El día del asalto a la Asamblea

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Publicado

15 Nov 2018


Serie documental “Somos más que 11” – Entrega I: El día del asalto a la Asamblea

El Centro Nacional de Memoria Histórica presenta el primer ejercicio de memoria sobre el caso de los diputados del Valle del Cauca, secuestrados y asesinados por las FARC. En esta primera entrega de la serie documental “Somos más que 11”, reconstruimos el minuto a minuto de lo sucedido el 11 de abril del 2002, día de la toma a la Asamblea del Valle. 


“Bueno, señoras y señores nosotros somos las FARC, nos los llevamos del centro de Cali”. Es lo que dijo alias J.J. cuando notificó a 17 personas de la Asamblea del Valle (entre diputados y asistentes) que estaban secuestradas. Mientras tanto, un guerrillero grababa el episodio. En las imágenes se pueden observar los rostros de sorpresa, indignación y angustia de quienes bajo engaño se subieron a una buseta blanca buscando la protección del Ejército frente a una supuesta amenaza de bomba en el edificio San Luis.

Ya habían acordado que a las sesiones de la Asamblea debían asistir todos los diputados “yo había desempolvado una ordenanza que decía que si cuando empezara la sesión no estaban los diputados, no se les pagaba el día, por lo tanto, nadie faltaba” (CNMH, entrevista al exdiputado Luis Herrera, 2017, 22 de mayo). Sin embargo, ese jueves 11 de abril, Juan Carlos Narváez, entonces presidente de la Asamblea, llevaba más de una hora esperando en el salón de sesiones a que llegaran los diputados para iniciar el debate de la Comisión de Asuntos Económicos y Fiscales.

Mientras esperaban a los diputados faltantes “entraron al recinto unos soldados y nos dijeron desalojen lo más pronto posible que hay una bomba. Una persona alta, que se supone que es el comandante, se dirigió al presidente de la Asamblea y le dijo -tranquilos diputados, nosotros tenemos un carro afuera para protegerlos-” (Juzgado 3 Penal del Circuito, Cali, 2002, declaración auxiliar de grabación, C:1, folio 125). Los supuestos soldados hacían parte de un comando de 18 guerrilleros que ingresó a las 10:15 a la Asamblea por la puerta principal. El equipo de vigilancia del edificio se encontraba en cambio de turno cuando fue sorprendido por la tropa, así lo recuerda uno de los vigilantes “se paró uno al frente y me dijo vamos a ingresar porque hay una bomba al interior del edificio” (Juzgado 3 Penal del Circuito, Cali, 2002, declaración vigilante, C: 1, folio 129).

El comando guerrillero no se dirigió en su totalidad al salón de sesiones. Un segundo grupo se quedó en la plazoleta del primer piso simulando la búsqueda de explosivos y anunciando la evacuación a los empleados de la Asamblea. Uno de los empleados observó “que, en la parte de abajo, alrededor de la pileta, había varios uniformados. Yo bajé y seguí a algunos de ellos que corrían hacia la parte por donde se sacan las basuras y al llegar hasta allí gritaban ¡aquí está la bomba!, señalando la caneca de basura grande” (Juzgado 3 Penal del Circuito, Cali, 2002, declaración asesor de la Asamblea, C: 1, folio 18).

En el video grabado por las FARC se revive el anuncio de evacuación realizado por este segundo grupo de guerrilleros que con megáfono alertaban: “Somos la unidad antiexplosivos del Batallón Primero Numancia. Por favor, damas y caballeros, desalojen los edificios para así mismo desactivar las bombas. Tomemos la dirección hacia el parque de la Gobernación. Para los diputados hay un vehículo especial” (FARC-EP, 2002). Las imágenes fueron grabadas por dos guerrilleros vestidos de civil con un chaleco de Telepacífico. Los supuestos periodistas lograron captar los momentos de pánico vividos por las personas que se encontraban al interior del edificio de la Asamblea.

En la planeación de la acción, se pensó que la zozobra generada en el primer piso debía acentuarse con las acciones de un tercer grupo de guerrilleros que debía dirigirse al segundo piso de la Asamblea. Este grupo tenía la misión de instalar en los baños una carga de pólvora negra que al explotar incrementaría la situación de pánico. Gustavo Arbeláez Cardona, antiguo jefe del Frente Urbano Manuel Cepeda Vargas, conocido como Santiago, recuerda la maniobra: “Dentro de lo que nosotros pensamos para darle más realismo al hecho es que llevamos unas cargas de pólvora negra para colocar en el baño. Eso solo hace bulla, eso no tiene capacidad de reventar” (CNMH, entrevista a Gustavo Arbeláez Cardona, 2017, 17 de noviembre).

 Conozca más sobre este hecho descargando aquí el libro “El caso de la Asamblea del Valle: tragedia y reconciliación”

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Diputados del Valle, Serie documental Somos más que 11

Serie documental “Somos más que 11” – Entrega II: Carlos Alberto Cendales

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CNMH

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CNMH

Publicado

21 Nov 2018


Serie documental “Somos más que 11” – Entrega II: Carlos Alberto Cendales

El Centro Nacional de Memoria Histórica presenta el primer ejercicio de memoria sobre el caso de los diputados del Valle del Cauca, secuestrados y asesinados por las FARC. En esta segunda entrega de la serie documental “Somos más que 11”, narramos la historia poco contada de una víctima de este hecho: el subintendente de la Policía Nacional Carlos Alberto Cendales Zúñiga, quien murió el día del asalto a la Asamblea.


Entre el grupo de víctimas que se reunió con las FARC en La Habana el  22 de octubre del 2016, estaba Luz Marina Cendales. Ella es hermana del subintendente Carlos Alberto Cendales, una de las personas que perdió la vida en el asalto de las FARC a la Asamblea del Valle el 11 de abril del 2002, que terminó con el secuestro de doce diputados y, cinco años después, con el asesinato de once de ellos.

Recordando ese día, a Luz Marina Cendales le tiembla la voz: “al saber que de los guerrilleros nos separaba una puerta, el corazón se me empezó a acelerar, los recuerdos llegaron atropellándose y por mi mente pasó la historia completa de lo que había pasado el 11 de abril del 2002 en la Asamblea”.

En ese momento Luz Marina revivió los temores de ‘Beto’, como le decían cariñosamente a su hermano Carlos Alberto, a quien indignó profundamente el asesinato del arzobispo Isaías Duarte el 16 de marzo del 2002, y el secuestro del policía José Norberto Pérez, a quien sus captores le negaron el permiso de ver a su hijo agonizante. Carlos Alberto decía que había un “león dormido” en Cali, que cuando se despertara causaría estragos. Y frente a los temores de su madre Jael Zúñiga, por su trabajo como policía, decía que “había que afrontar las cosas  como se presentaran”.

Ese 11 de abril Luz Marina habló por teléfono con ‘Beto’ a las 10:00 am. Minutos después de colgar el teléfono comenzó la incertidumbre. Se empezó a escuchar la noticia de un ataque a la Gobernación, donde su hermano estaba de turno; y se decía que había policías heridos. Desde ese momento los hechos se precipitaron. “Que había bombas en varios lugares. Que ‘Beto’ estaba herido. Que lo habían llevado a la clínica y después, que acababa de morir”, dice Luz.

Eran recuerdos que, como en una acelerada película, desfilaban en su memoria mientras lloraba, no sabía si de dolor o de rabia, sentada frente a los miembros de las FARC. En ese momento le llegó, serena y confortante, la voz del arzobispo Darío Monsalve que oficiaba como coordinador de la reunión. “Tú puedes pararte, no te quebrantes”. Llevaba puesta una camiseta con la fotografía de su hermano muerto. “Quiero que sepan quién era Carlos Alberto Cendales”. Lo dijo mirando a los ojos a los altos mandos guerrilleros. Ellos no eran los asesinos, pero habían dado las órdenes para esa operación de secuestro que había cobrado la vida de su hermano.

Llevaba en sus manos su libro “Un sueño para Morir”, el texto que ella escribió en homenaje a su hermano y que llevó hasta La Habana para dárselo a Pablo Catatumbo. “Se lo entregué y hubo como un segundo eterno. Vi que tuvo intenciones de acercarse, pero se frenó. Entonces pensé ‘si no abrazo a este hombre, él jamás se atreverá a abrazarme, porque sé que está sintiendo dolor y  arrepentimiento’. Lo abracé y lloré como despojándome de toda esa carga de odio, resentimiento y deseos de venganza. Luego de ese abrazo puedo afirmar que las FARC tienen un lado humano”, recuerda Luz Marina.

El subintendente Carlos Alberto Cendales fue el primero en morir durante la toma de la Asamblea del Valle. Conozca el relato completo descargando aquí el libro“El caso de la Asamblea del Valle: tragedia y reconciliación” y siguiendo la serie documental “Somos más que 11” que estaremos publicando hasta el 10 de diciembre.

 

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Diputados del Valle, Serie documental Somos más que 11

Se inauguró en Cali ¡Suenan por ti!

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CNMH

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CNMH

Publicado

12 Abr 2019


Se inauguró en Cali ¡Suenan por ti!

El pasado 11 de abril, en la Asamblea Departamental de Cali, se lanzó la exposición de memoria histórica ¡Suenan por ti!, sobre el secuestro, por parte de la guerrilla de las FARC, de 12 diputados de la Asamblea del Valle del Cauca, y el posterior asesinato de 11 de ellos (el único sobreviviente fue Sigifredo López). En esta muestra también se recuerdan las memorias del subintendente Carlos Alberto Cendales, el conductor Walter López, y el camarógrafo de la cadena RCN Héctor Sandoval, quienes fallecieron en el operativo del secuestro, en 2002.


Esta exposición, que será exhibida durante todo 2019 en la sede de la Asamblea Departamental en Cali, es el último de tres productos comunicativos, que también incluyen el libro El caso de la Asamblea del Valle: tragedia y reconciliación y la serie documental Somos más que 11. Con ellos, el Centro Nacional de Memoria Histórica busca visibilizar la compleja historia del secuestro de los diputados del Valle en 2002, así como lo que significaron para los secuestrados, sus familias y el país entero cinco años de cautiverio.

En la muestra también se narra el desenlace de este hecho: el desconcertante asesinato de los diputados en 2007, que no es del todo un final, sino la oportunidad para encontrar un camino de reconciliación. 

Les invitamos a conocer más a fondo esta historia en el especial digital El caso de la Asamblea del Valle. A través de perfiles escritos, crónicas audiovisuales y un informe detallado, podrán recorrer los hechos más relevantes del caso de la Asamblea del Valle: el minuto a minuto del secuestro, la lucha incansable de los familiares por un acuerdo humanitario, las masivas movilizaciones ciudadanas, la noticia del asesinato, el duelo y el cara a cara con los victimarios.

Esta es la voz de las familias que vivieron el drama del secuestro durante cinco años y que nunca dejaron de buscar la libertad para sus seres queridos.

Los invitamos a conocer el micrositio “El caso de la asamblea del Valle“.

 

Publicado en Noticias CNMH



Asamblea Departamental de Cali, Asesinato, Diputados del Valle, Farc, Memoria Histórica, Secuestro

Las observaciones de familiar de uno de los diputados del Valle asesinados por las FARC

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Autor

Víctor Álvarez

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Víctor Álvarez

Publicado

20 May 2019


Las observaciones de familiar de uno de los diputados del Valle asesinados por las FARC

Ángela Giraldo Cadavid, hermana de Francisco Javier, diputado del Valle del Cauca asesinado por la exguerrilla de las FARC junto a otros colegas, destacó la labor del CNMH  en el proceso de memoria realizado en torno a este crimen e hizo recomendaciones para la exposición “¡Suenan por ti!”.


En una comunicación dirigida a Darío Acevedo, director general del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), Ángela Giraldo Cadavid, hermana de Francisco Javier Giraldo Cadavid, diputado del Valle del Cauca, asesinado por la exguerrilla de las Farc, pidió tener en cuenta algunos ajustes en la exposición “¡Suenan por ti!”, que actualmente se exhibe en la Asamblea de ese departamento, en la ciudad de Cali.

La señora Giraldo Cadavid, en la comunicación -que está anexa de manera completa en la parte inferior de este artículo- agradeció el trabajo y homenaje que la entidad realizó con familiares de los asambleístas, del subintendente de la Policía y de los miembros de RCN asesinados por el entonces grupo ilegal, y hace recomendaciones para aclarar algunas fechas y “llamar este hecho por su nombre: los diputados no murieron, fueron asesinados a sangre fría, con 95 disparos de fusil AK-47, arma usada por las Farc”.

“En primer lugar, dice la carta, quisiera pedirle colocar (en la exposición) la fecha del secuestro de los diputados, 11 de abril de 2002, así mismo modificar la fecha en la que indican que las Farc hizo público el asesinato de los diputados; aunque el comunicado tiene fecha del 23 de junio de 2007, las Farc lo publicó el jueves 28 de junio de 2007”.

El 11 de abril de este año, día en que se lanzó la exposición, el director del CNMH, Darío Acevedo, expresó en la Asamblea del Valle del Cauca que “(…) No hay ni puede pretextarse una causa que justifique tales hechos atroces. Ni siquiera puede ser válido ni reconocido como argumento exculpador lo sostenido por estos grupos al margen de la ley en el sentido de que ellos tienen su propio código y no tienen por qué atenerse a este cuerpo normativo, ya que son insurrectos”.

Esta muestra, sobre el secuestro por parte de la guerrilla de las Farc  de 12 diputados de la Asamblea del Valle del Cauca, y el posterior asesinato de 11 de ellos, se encuentra abierta al público desde el pasado 11 de abril en la Asamblea Departamental de Cali. En ella se realiza un tributo a los diputados, al subintendente de la Policía Carlos Alberto Cendales, al conductor Walter López, y al camarógrafo de  RCN, Héctor Sandoval. Estos últimos tres fallecieron en el operativo del secuestro.

El trabajo del CNMH se realizó desde la voz de las familias que vivieron el drama del secuestro durante cinco años y que nunca dejaron de buscar la libertad de sus seres queridos, y todas las piezas comunicativas fueron concertadas con ellos. Por tal motivo el Director del CNMH expresó que se realizarán reuniones con los familiares para resolver estas inquietudes.

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Asamblea del Valle, Asesinato, Diputados del Valle, Farc, Somos más que 11


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